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Mostrando entradas de diciembre, 2014

Miércoles octava de navidad

Jn, 1-18 En el principio ya existia la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio esta­ba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin Ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de ¡os hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibe. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venia como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mun­do estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no ¡a conoció. Vino a su casa, y ¡os suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron les dio poder para hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; los cuales no han nacido de san­gre, ni de deseo carnal, de deseo de hombre, sino de Dios. La Palabra se hizo carne, y acampó entre noso…

Martes octava de Navidad

Lc 2,36-40 En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana. De jovenáta ha­bía vivido siete años casada, y llevaba ochenta y cuatro de viuda; no se apartaba del Templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la Ley del Señor se volvieron a Galilea, a su ciudad de Na-zaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría, y la gracia de Dios lo acompañaba. 1.La devoción, la piedad, el fervor religioso de la profetisa Ana es ejemplar: siempre en el Templo, dedicada a la ora­ción, mortificándose con ayunos. Y así, durante más de ochenta años. Cuando la piedad religiosa es auténtica, produce personas ejemplares, profundamente buenas. Necesitamos cultivar el espíritu, la paz interior, la oración. Así nos libera­mos de las tensiones y el des…

Lunes octava de Navidad

Lc 2,22-35 Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la Ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor" Y para entregarla ofrenda, como dice la Ley del Señor: "un par de tórtolas y dos pichones" Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu San to moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu Santo fue al Templo. Cuando entraban con el niño Jesús, sus padres, para cumplir con él lo previsto por la Ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa puedes dejar a tu siervo irse en paz; porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones, y gloria de tu p…

Fiesta de la Sagrada Familia

Lc 2,22-40 Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarlo al Señor (-de acuerdo con lo escrito en la Ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor"). Y para entregar la ofren­da como dice la Ley del Señor: "Un par de tórtolas o dos pichones". Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre honrado y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo estaba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu Santo, fue al Templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la Ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes de­jar a tu siervo irse en paz: porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz pa­ra alumbrar a las naciones, y gloria d…

Vivir el domingo: Sagrada familia, ciclo B

LUCAS 2, 22-40 Cuando llegó el tiempo de que se purificasen conforme a la Ley de Moisés, llevaron al niño a la ciudad de Jerusalén para presentarlo al Señor (tal como está prescrito en la Ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor") (Éx 13,2; 13,11) y ofrecer un sacrificio (conforme a lo mandado en la Ley del Señor: "Un par de tórtolas o dos pichones") (Lv 5,7; 12,8). Había por cierto en Jerusalén un hombre llamado Simeón, justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel, y el Espíritu Santo descansaba sobre él. El Espíritu Santo le había avisado que no moriría sin ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu fue al templo y, en el momento en que entraban los padres con el niño Jesús para cumplir con él lo que era costumbre según la Ley, él lo cogió en brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, mi Dueño, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto la salvación que has puesto a disposición de todos lo…

27 de diciembre: San Juan evangelista

Jn 20,2-8 El primer día de la semana, María Magdalena echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tan­to quería Jesús, y ¡es dijo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto". Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro, se adelantó y llegó prime­ro al sepulcro y, asomándose, vio las vendas en el suelo, pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino en­rollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que llegó primero al sepulcro; vio y creyó. 1.El autor del cuarto evangelio no es el apóstol Juan, el hijo de Zebedeo. Durante mucho tiempo se ha pensado que el autor fue "el discípulo amado" (Jn 21,24). Pero esto debe ser matizado. El 4º evangelio no es obra de un aut…

26 de diciembre San Esteban protomártir

Mt 10,17-22 En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: "No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; asi daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus her­manos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra los padres y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará". 1.Cuando uno se convence en serio de que Dios es como el "Niño acostado en el pesebre", es seguro que entonces uno se verá metido en situaciones inesperadas. Porque un Dios así no interesa y pone nerviosos a gobernadores y reyes, a los jefes de las sinagogas y a los dirigent…

Navidad 2014 - ciclo B

25 DE DICIEMBRE - JUEVES NAVIDAD Misa de medianoche: Lc 2,1-14 En aquel tiempo salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero. Este fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad. También fosé, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret en Galilea a la ciudad de David, que se llama Belén, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada. En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebatió. Y un ángel del Señor se les presentó: la gloria del Señor los envolvió de claridad y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: "No temáis, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David,…

4º semana de adviento ciclo B

21 DE DICIEMBRE - DOMINGO 4o de Adviento Lc 1,26-38 En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado ¡osé, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando a su presencia, dijo: "Alé­grate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres". Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin". Y María dijo al ángel: "¿Cómo se­rá eso, pues no conozco varón?" El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra, por eso el santo que va …

Navidad

Un saludo cordial a todos.  Muy feliz navidad de parte de todo el equipo de pastoralsj.  Hemos preparado una serie de contenidos navideños especiales:


En el pesebre…
Misterio navideño
Gloria a Dios
También os proponemos rezar con una de las oraciones navideñas de Rezandovoy, al modo de un regalo para contemplar el Belén
Y podéis acudir a nuestra sección de oraciones navideñas para estas semanas
La imagen del Dios immigrante: Inmigrante nos ayuda a seguir entendiendo a Dios, este Dios del camino. Y proponemos también una mirada a la Navidad en el eco que tiene en personajes actuales Navidad
Pero, sobre todo, recibid de parte de todo el equipo un fuerte abrazo y el deseo de que podamos seguir caminando juntos...

Desde el Corazón... FELIZ NAVIDAD

"Dejemos que la alegría de este día  penetre en nuestras almas. No es una ilusión.  Es la verdad. Pues la verdad  —la última, la verdadera— es hermosa.  Y es buena. Encontrarla hace bueno al hombre.  Ella habla desde el Niño que es el propio Hijo de Dios."
Benedicto XVI. "La bendición de la Navidad, Meditaciones"

Visita nuestra casa

A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le había hecho una gran misericordia, y la felicitaban. Lc 1, 57
Hoy que la Iglesia quiere vivir una profunda renovación misionera, hay una forma de predicación que nos compete a todos como tarea cotidiana. Se trata de llevar el Evangelio a las personas que cada uno trata, tanto a los más cercanos como a los desconocidos. Es la predicación informal que se puede realizar en medio de una conversación y también es la que realiza un misionero cuando visita un hogar. Ser discípulo es tener la disposición permanente de llevar a otros el amor de Jesús y eso se produce espontáneamente en cualquier lugar: en la calle, en la plaza, en el trabajo, en un camino. Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 127

Oracion para la cena de nochebuena

Hoy, Nochebuena, tenemos, de manera especial y como centro de nuestra comunidad a Jesucristo.

Gracias Padre, por que nos amaste tanto que nos diste a tu Hijo.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús por haberte hecho niño para salvarnos.
Señor, te damos gracias.

Gracias Jesús, por haber traído al mundo el amor de Dios.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que Dios nos ama y que nosotros debemos amar a los demás.
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que da más alegría el dar que el recibir,
Señor, te damos gracias.

Señor Jesús, Tú viniste a decirnos que lo que hacemos a los demás te lo hacemos a Ti.
Señor, te damos gracias.

Gracias María, por haber aceptado ser la Madre de Jesús.
María, te damos gracias.

Gracias Padre por esta Noche de Paz, Noche de Amor, que Tú nos has dado al darnos a tu Hijo, te pedimos que nos bendigas, que bendigas estos alimentos que dados por tu bondad vamos a tomar, y bendigas las manos que los prepararon, por Cristo Nuestro Señor,

Encendamos la vela de la Paz

En esta NAVIDAD del 2014,
queremos unirnos a todos los pueblos que buscan la PAZ.
Deseamos hacernos eco de tantos hombres, mujeres y niños
que no conocen en sus vidas un momento de PAZ.
Buscamos ser, esta Navidad y siempre, portadores de PAZ.

Sabemos que no es fácil ser un instrumento de PAZ.
Pero vamos a poner nuestro empeño en el Nuevo Año
para que nuestras relaciones humanas tengan la fuerza
transformadora de la fraternidad.

Bendice esta VELA DE LA PAZ como símbolo de
nuestro compromiso humano y cristiano para que así
alumbre la PAZ en nuestra vidas, en nuestro mundo.

Que su luz eclipse nuestras pobrezas personales.
Haz que brille lo positivo de cada uno y sepamos
transmitir a otros algo de esa LUZ que Tú nos traes.

Que en nuestro hogares, en nuestras familias,
en la casa de nuestros amigos, la Luz de la Esperanza,
la Luz de la Paz, sea una realidad.

Nos comprometemos a encender en nuestros hogares
el Día de Navidad, en que Jesús nació para ser Luz de las naciones
y Príncipe de la Paz,
a encender esta…

Nos trae esperanza

"José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados." Mt 1, 18-24
Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su propia vida, indiquen el camino hacia la Tierra prometida y de esta forma mantengan viva la esperanza. En todo caso, allí estamos llamados a ser personas-cántaros para dar de beber a los demás. A veces el cántaro se convierte en una pesada cruz, pero fue precisamente en la cruz donde, traspasado, el Señor se nos entregó como fuente de agua viva. ¡No nos dejemos robar la esperanza!  Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 86

Sábado 3ª adviento - ciclo B

Lc 1,26-38 En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una Virgen, desposada con un hombre llamado fosé, de la estirpe de David; la Virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres". Ella se turbó ante estas palabras y se pregunta­ba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vien­tre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre fesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de facob para siempre y su reino no tendrá fin". Y María dijo al ángel: "¿Có­mo será eso, pues no conozco varón". El ángel le contestó: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubri­rá con su sombra, por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí …

Viernes 3ª adviento - ciclo B

Le 1,5-25 En tiempos de Herodes, rey de Jadea, había un sacerdote, llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una descen­diente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. Y se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogi­do de miedo. Pero el ángel le dijo: "No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado: tu mujer Isabel te dará un hijo y le pondrá por nombre Juan. Te llenarás de alegría y muchos se alegrarán de su nacimiento, pues será grande a los ojos del Señor: no beberá vino ni licor; se llenará del Espíritu Santo ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelita…

Jueves 3ª adviento - ciclo B

Mt 1,18-24 El nacimiento de Jesucristo fue asi: María, su madre, estaba desposada con fosé y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era hombre justo, y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había to­mado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Sefwr que le dijo: "fosé, hijo de David, no tengas reparo en llevar­te a María tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nom­bre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados". Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta: "Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre: Enmanuel, que significa "Dios con nosotros". Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor, y se llevó a casa a su mujer. 1.La fe cristiana enseña que Jesús nació de una madre virgen,…